En el caso de Marina, ella llegó a casa luego de la reunión con aquel hombre llamado Patrik. Al final, todos sus miedos eran puras tonterías en la cabeza; el hombre era amable y hablaba perfectamente español. Se sentía un tanto avergonzada por algunas cosas que su hermana había dicho, pero así era Lina y nunca le pediría que cambiara.
Llevando todos aquellos pensamientos, Marina, al llegar a casa, no se percató de un auto conocido que estaba estacionado frente a la casa. Su mente iba en todo me