Alessandro Vélez se encontraba en su consultorio; el movimiento en su pierna le estaba molestando. Adelina no había dado respuesta a sus mensajes y eso le ponía inquieto.
El hombre tenía claro que ella lo había visto en aquel lugar. ¿Cómo podría no verlo? Maldijo por un momento haber opuesto ese lugar para ir a comer, pero ¿qué iba a saber él que el destino le jugaría en su contra? Para calmar su ansiedad, decidió salir a fumar un cigarro; mientras lo hacía, recordó cómo aquella joven mujer se