Con la salida del sol parecía ser que este día estaría lleno de emociones fuertes para todo el mundo y, aquello no excluiría a Lorena Huesca, quien a regañadientes despertaba con un fuerte que decía fuerte, terrible dolor de cabeza, cuerpo y huesos.
Tras la ducha fría a la que la había metido Esteban y la fuerte discusión con este, ella, apenas se había podido poner una camisa y, como pudo, se desplazó a la cama para luego quedarse completamente dormida.
En el cuerpo de Lorena aún podían sentirs