Tras un larguísimo evento, Marina finalmente, va camino a casa; siente que los ojos se le cierran y solo espera un baño caliente, quitarse aquellas altísimas zapatillas y el bello pero incómodo vestido de lentejuelas que logró conseguir de último momento.
El tema de Alessandro, le ha estado robando su concentración, por lo que olvidó por completo que esta semana, en específico, hoy, tenía un evento al cual tenía que asistir obligatoriamente y las reglas de etiqueta exigían ir de gala.
Sin nada m