Punto de vista de Elena
El salón de baile parece sacado directamente de un sueño.
Arañas de cristal cuelgan del techo, captando la luz y dispersándola por la sala en suaves fragmentos dorados. Cada superficie brilla: suelos de mármol pulido, pilares dorados, mesas vestidas con lino blanco tan impecable que casi resplandecen. El aire vibra con conversaciones, risas y la música baja y elegante de una orquesta en vivo situada al fondo del salón.
Los camareros se deslizan como sombras, con bandejas