Lila/ElenaUn silencio denso y asfixiante se pegaba a la habitación como niebla pesada y sucia. La tensión, fría como hielo, cubría el aire como una manta gruesa.Ninguno habló.Solo nos quedamos ahí, mirándonos con los ojos muy abiertos: conocidos, pero a la vez extraños.Siempre había imaginado que, cuando volviera a ver a mi hermana después de que me matara, estaría preparada.Pero allí, atrapada entre las dos personas que destruyeron mi vida anterior, comprendí lo equivocada que estaba.La rabia me hervía en el estómago, se extendía por el pecho y subía hasta la garganta hasta que me temblaron las piernas. Me temblaban las manos y, por un segundo terrorífico, sentí que la máscara se me resbalaba; sentí a Lila arañando hacia afuera con una furia pura, lista para gritar, lista para hacer pedazos a Sharon.La contuve. Esta misión era demasiado importante como para dejar que la rabia me arrancara la máscara de la cara.Me obligué a enderezarme. Carraspeé, tragué con fuerza y recogí lo
Leer más