Sharon
Mi cabeza latía con fuerza mientras huía del café, el dolor extendiéndose detrás de mis ojos como si quisiera partirme el cráneo en dos, como si mi cerebro intentara escapar por las sienes. Apenas recordaba haber entrado en mi coche, apenas registré haberlo desbloqueado o haberme deslizado en el asiento del conductor. Mis manos temblaban al aferrar el volante, tan fuerte que apenas podía sostenerlo. Las lágrimas emborronaban mi visión mientras los recuerdos de Lila se estrellaban contra