—¡Sí señor!—respondió Javier.
Luis vino a cambiarle el vendaje a Julia.
—¿Cómo te sientes ahora?—le preguntó mientras aplicaba el medicamento.
Julia respondió en voz baja:
—Solo mareada.
—Es normal. Si te duele, toma un analgésico. Tuviste suerte, solo te lastimaste la cabeza, los huesos están bien. Con unos días en el hospital y buena alimentación te recuperarás.
—Mmm—Julia asintió débilmente y preguntó:
—Doctor Díaz, ¿cuánto tiempo estuve dormida?
—Tres días y dos noches—respondió Luis. —Duran