156. El licor (TF)
Edán regresó a la mansión Whitmore, donde vivía a costa de Eleanor. Solo recordaba esa escena asquerosa del beso de Herseis con ese jovencito. Él era más hombre que ese niño.
Eleanor le hablaba a Edán, sin percatarse de que no lo escuchaba, ya que también estaba sumergido en sus propios planes para humillar a Herseis. Después de su discusión, les demostraría a todas que su esposo Edán era el mejor de todos y no ese horrendo viejo asqueroso con el que se estaba acostando y del que era amante.
—E