108. El joven señor (T2)
El escalofrío que le recorrió la columna vertebral fue la manifestación física de todo lo que sentía por dentro. Sus labios temblaban, sus rodillas también, y aunque no quería ceder, no podía evitar sentir cómo su cuerpo la traicionaba. ¿Qué quedaba de la Herseis que había comenzado a recuperar su vida? Esa que había dejado atrás la desesperanza, la que estaba volviendo a sentir la alegría y el poder sobre sí misma. Ahora, de nuevo, estaba al borde de la destrucción, al borde de caer de rodilla