Nicola
—No hablas porque piensas que vas a ganar tiempo, —le dije, tomando aire y obligándome a mantener la calma. —Pero te aseguro, Shadow, que no hay nada que Alessandro pueda ofrecerte que te salve de lo que va a pasar aquí.
No hubo respuesta. Solo silencio, y un leve temblor en su mano, pero suficiente para que yo supiera que estaba resistiendo todo lo que podía.
La obstinación en sus ojos me hizo apretar aún más, forzándolo a enfrentarse a la realidad de la situación.
Pero él no cedió, ni