Aylén estaba de pie frente al espejo desde hacía ya demasiado tiempo. El vestido descansaba sobre la cama, extendido con cuidado, como si fuera algo frágil y vivo. Lo había tomado entre sus manos una y otra vez durante el día, lo había probado, se había observado desde todos los ángulos posibles, y aun así el temblor no abandonaba sus dedos. Sentía el pecho apretado, la respiración irregular, como si el simple hecho de pensar en la ceremonia hiciera que todo dentro de ella se agitara sin contro