— ¡Detengan el Consejo! ¡El Alfa Leonard está teniendo un ataque al corazón! — Alguien irrumpió en la sala para dar la mala noticia — ¡Detengan la reunión!
— ¿Qué?
— ¿Cómo?
Adentro el bullicio y las miradas de interrogación inundaron la estancia junto a los gritos de los más cercanos a Leo.
— ¡La sesión entre en receso! — El Líder del Alto Consejo dictaminó poniéndose de pie de un salto.
Robert continuaba en su lugar disfrutando del espectáculo mientras las comisuras de sus labios se elevaban en