Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl avión privado despegó de la ciudad bajo un cielo teñido de púrpura en el atardecer, llevando a Leonard Evans más lejos de lo que su corazón quería. Tomó asiento y cerró los ojos tratando de descansar, pero solo logro hacer que sus pensamientos fueran una suerte de ruleta perpetua que se repetía una y otra vez, el ruido en su cabeza se hacía insoportable, mientras su mente era una verdadera tortura.
« Quiero descansar, Leo, y tú no me dejas… », el lobo se quejó, « Piensas demasiado,







