Leonard volvió a sentarse con la cabeza entre las manos pensando en cada palabra de esa maldita conversación con su hermano. Hacía mucho tiempo que no escuchaba su voz, y sinceramente tampoco la extrañaba, por esta clase de cosas, es que no lo extrañaba.
Cada vez que Rob aparecía en su vida era para ponerla de cabeza, los problemas lo seguían como las moscas a la miel, y esta no iba a ser la excepción.
« No confíes en tu hermano, siempre busca obligarte a hacer lo que quiere », Randall le dijo