Mundo ficciónIniciar sesiónEl aroma a desinfectante y a desesperación era el perfume de los pasillos de hospital. Leo y Sienna habían regresado con Ethan, y el pequeño cuerpo, antes tan vibrante, ahora yacía en la camilla con los ojos cerrados.
La fiebre lo estaba consumiendo por completo y la piel, siempre de un tono oliva, se había vuelto pálida, casi transparente. El corazón de Sienna se sentía como una piedra pesada en su pecho.
A su lado, Leo so







