Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de la sala de urgencias, denso con el olor a desinfectante y la angustia reprimida, se hizo pesado en los pulmones. La luz pálida del techo iluminaba los rostros de Sienna y Leo, cada siendo uno un espejo de la agonía del otro. El médico, con la cara curtida por el cansancio, se quedó un momento en silencio.
— Lamento decirles que, la situación de Ethan se ha decantado en lo que más temíamos… — Sienna se llev&o







