La mansión de los Gutiérrez-Cruz había sido construida en los años treinta. Remodelada casi en su totalidad, guardaba muy poco de aquella época.
Antes de ser erigida, allí había campo, común y corriente, nada de origen ancestral o sagrado. No había un cementerio indígena debajo ni nada por el estilo. Lo cierto es que Amaro, tras beberse todo su whisky y reírse en la cara de Alma y su pregunta, subió al segundo piso y buscó el globo que había visto.
No encontró nada.
Lo cual no significaba na