Capítulo Zero. Amor entre cenizas
Con un vaso humeante, Alma se sentó a desayunar en el parque. Tenía justo siete minutos antes de que pasara el autobús que la dejaba en su trabajo.
A los cuatro minutos, vio a una mujer de caminar errático, tal vez mareada o ebria, avanzando por la acera. La siguió con la vista. Iba derechita hacia la calzada.
Lanzó su vaso con medio café al basurero y corrió lo más rápido que pudo. Alcanzó a jalarla de la ropa y devolverla a la acera justo antes de que el autobús le pasara por encima.
Amb