—¿Un viaje de negocios? —Eloísa se mantuvo pensativa. Su enfermedad había mermado sus fuerzas, pero en modo alguno había afectado su inteligencia—. ¿Puedes hacerme un favor, Alma? Necesito que llames a la empresa para averiguar más sobre ese viaje. Si mi esposo trabajará un fin de semana, debe tratarse de un asunto muy importante; quisiera estar al tanto para apoyarlo en lo que pueda. Extraño mucho mi trabajo.
Aquella melancolía por la rutina que había perdido era comprensible. Alma fue a sent