El sol comenzaba a descender, tiñendo el cielo de una tonalidad anaranjada que parecía reflejar la intensidad de la situación que vivían Natalia e Iván. El vehículo seguía avanzando por las carreteras, cada kilómetro alejándolos más de la ciudad y de la vida que ambos conocían. La decisión estaba tomada: enfrentarse a Esteban Montalvo no solo era una cuestión de supervivencia, sino también de venganza. Sin embargo, esa venganza ya no era un simple acto de justicia, sino un compromiso que se ext