45. MISA
Guardaba silencio, concentrada en lo que decía el padre Bartolomé, y al escuchar la frase y de lo que iba la dedicación ese día me quedé congelada.
"Entonces fue traído ante él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba"....
Y continuaba la cita con mucho fervor, y por momentos se quedó mirándome fijamente, y un estremecimiento me recorrió a tal punto de que hice la cruz, asustada. Sin embargo, aunque decía que el señor había logrado librarlos de