El silencio en el apartamento era distinto ahora.
Más pesado.
Más decisivo.
Valeria estaba de pie frente a las pantallas.
Su imagen seguía apareciendo en todos los medios.
Su nombre en cada titular.
Su rostro en cada discusión.
Ya no podía esconderse.
Y por primera vez…
No quería hacerlo.
—Si vas a hacer esto… tiene que ser ahora —dijo Mateo.
Valeria asintió.
—Lo sé.
Sofía se acercó.
—El mundo está escuchando.
Santiago cruzó los brazos.
—Y esperando.
Helena observaba en silencio.
Pero sus ojos