Mientras que Irina de manera extraña estaba disfrutando aquella noche con Dmitriy, a unos cuantos metros se encontraba Fedor, Nikolay y Andrei; el coraje se estaba apoderando de sus cuerpos, Nikolay no logró soportar más sostener a su padre, quien salió directo hacia dónde se encontraba su hija.
—En verdad lamento que la noche tenga que terminar de esta manera, pero hay cosas que son inevitables y se encuentran lejos de mi alcance y no lo puedo evitar —se excusó Dmitriy hablando cerca del oído