Irina cerró los ojos y la comisura de sus labios se arquearon, era increíble la paz y tranquilidad que recorría por su cuerpo al estar en aquel lugar, Andrei le dio unos minutos para que se encontrara consigo misma.
—Iremos a dar un pequeño paseo en mi yate, quizá estar alejados de la sociedad nos servirá para crear nuevos lazos y que mejor que sean entre los dos —Irina levantó las cejas al mismo tiempo apretando los labios.
—Si tú lo dices —respondió con poco interés.
Claramente lo único que