Unos cuantos minutos más tarde los autos se detuvieron frente a la entrada del cementerio, los dos descendieron, Dmitriy continuaba sin comprender.
—¿Qué rayos hacemos en este lugar?, con cada minuto que transcurre luego de haber salido de aquel hospital todo se torna aún más extraño —Ivan inclinó la cabeza.
—Lo siento por no tener valor y ser directo contigo, pero será mejor que lo mires con tus propios ojos —Dmitriy frunció el ceño.
Una vez que ingresaron Ivan fue adelante dirigiendo a su je