Mientras que Dmitriy acechaba como una bestia a una pequeña presa, en el interior de la oficina se encontraba Fedor, arrinconado y con tan solo una bala en la pistola; la había conservado para acabar con la vida de Dmitriy, o dado el caso de sentirse sin salida acabar con su propia vida.
—Sé que estás ahí, tarde que temprano sabías que este momento llegaría, no importó el lugar donde pretendieras esconderte, te iba a encontrar, porque tu vida me corresponde, te haré sufrir como nunca antes he d