Cuando Gala se lo contó a todos, una oleada de satisfacción recorrió a los que habían trabajado en el plan.
Sus sonrisas contenían un orgullo silencioso, la sensación de que las piezas del tablero finalmente habían caído donde querían.
Romina, con una expresión de triunfo, abrazó a Gala con fuerza, como si quisiera transmitirle que todo saldría bien, que ahora el futuro de su familia estaba asegurado.
—Lo anunciaremos en la fiesta de aniversario de la empresa Andrade —dijo Romina, con un brillo