El silencio en el consultorio de la doctora Elena era tan pesado que parecía tener masa propia.
—Marianne —comenzó la terapeuta con voz suave pero firme—, Daniel ha expresado su arrepentimiento, pero ahora necesito escucharte a ti. ¿Qué es lo que sientes tú? ¿Qué hay realmente en el fondo de tu corazón cuando lo miras a él?
Marianne bajó la mirada, incapaz de sostenerle la vista a nadie.
Sus dedos jugueteaban nerviosos con el borde de su blusa. Cuando finalmente habló, su voz era un susurro queb