Sin dar marcha atrás.
Narra Juliette:
El espejo frente a mí parecía reflejar a una extraña; una mujer rota que intentaba ocultar los pedazos bajo capas de polvo de arroz y rímel. Cada movimiento de mis manos al sujetar la brocha, era un recordatorio de la noche anterior. Mis brazos, mis piernas, mi cuerpo entero...todo me dolía. Mis músculos gritaban con cada gesto, un dolor sordo y constante que era apenas un eco de la humillación que aún ardía en mi alma.
Vincent…lo que él había hecho.
Lo de anoche, no fue amor, n