Los hilos de una telaraña. Parte 1.
Narra Vincent:
El peso del silencio en la alcoba de mi madre no era tan solo una ausencia de sonido; era una presencia física, una manta de plomo que se posaba sobre mis hombros y me obligaba a encorvarme. El aire todavía conservaba el rastro tenue de su perfume, una mezcla de sándalo y autoridad que parecía burlarse de mi dolor, y que me recordaba con amargura que jamás volvería a verla.
Me senté en el sillón de terciopelo donde ella solía pasar las tardes, con el pequeño frasco de cristal esm