El tormento.
Narra Raphael:
La tormenta había pasado, y Camille aún permanecía durmiendo entre mis brazos. El sol de la mañana se filtraba por las cortinas blancas, y el aroma a lluvia se había impregnado en el ambiente, y aunque aquello era lo típico después de una tormenta, algo, definitivamente, había cambiado…por primera vez, una tormenta me había hecho caer de rodillas.
Las lluvias de mayo solían ser torrenciales en mis territorios, pero siempre me habían parecido algo tan común, que no les presté la m