El Alfa que murió, el Alfa que nació. Parte 1.
Narra Vincent:
La sangre que me cubría no era solo mía. Se mezclaba con la de ellos, con la de los hombres que, hasta hace apenas unos minutos, habían jurado sobre mi nombre que iban a acabar conmigo.
El aire en este claro del bosque era una mezcla asfixiante de ozono, hierro y muerte. Me puse de pie con dificultad, sintiendo mis músculos gritando de dolor, y cada fibra de mi ser vibrando con una adrenalina que se había transformado en algo mucho más oscuro: un odio puro, destilado y frío como