La mañana que recibe a la vida.
Narra Camille:
La luz de la mañana penetraba suavemente a través de los pesados cortinajes de la alcoba, tiñendo las sábanas de un tono dorado y apacible, que parecía contrastar con la oscuridad de las paredes. Pero no fue la claridad del día lo que me devolvió a la conciencia, sino la abrumadora y maravillosa sensación de estar envuelta por completo en un calor familiar y seguro.
Abrí los ojos con lentitud, sintiendo una pesadez deliciosa en cada músculo de mi cuerpo, pesadez que fue transform