Invitación al luto.
Narra Camille:
El calor de la revelación aún vibraba en las paredes de nuestra alcoba, pero sabíamos que un secreto de tal magnitud; un milagro tan sagrado como la vida que comenzaba a formarse en mi vientre, no podía permanecer encerrado entre cuatro paredes por mucho tiempo, al menos no sin antes establecer las protecciones adecuadas. Raphael, con esa prudencia y sabiduría que lo convertían en el Alfa supremo de los Roshan, sugirió compartir la noticia únicamente con nuestros aliados más cerc