Cap. 7
Pov Lilian
—¡Alonso, suéltame! —digo con voz temblorosa, aunque no por miedo, sino por rabia.
Él me observa en silencio unos segundos antes de sonreír. Esa sonrisa suya… siempre es más aterradora que cualquier grito.
—Relájate —dice, tocando suavemente el collar que tengo al cuello—. Si te escapas otra vez, Lilian… —su voz baja un tono— no seré tan amable.
Sus palabras se quedan suspendidas en el aire mientras se incorpora, alisando la camisa con esa calma suya que me pone los nervios de punta.
—Descansa. Mañana conocerás a tu nuevo guardián —menciona, dándose la vuelta para salir.
Si Alonso me pone guardaespaldas, mis oportunidades de escapar serán aún más escasas. No puedo permitirlo. Si los elige él, serán hombres leales, perros fieles que obedecerán cualquier orden sin dudar.
—No quiero guardaespaldas —digo con firmeza, justo antes de que alcance la puerta.
—Tal vez no los quieras, pero los necesitas ma rebelle
— Eso no es verdad, nadie me haría daño— digo levantándome y poniéndo