Pov Lilian
Las palabras de Alonso quedan suspendidas en el aire; no sé por qué, pero no sé si sentir alivio o miedo.
—Pero eres mortal — respondo, después de unos segundos de silencio —. Una bala podría…
Antes de poder continuar, los golpes apresurados en la puerta principal resuenan en todo el lobby.
Un guardia aparece en la entrada, respirando agitado, como si hubiera corrido desde el otro extremo de la mansión. Se detiene en seco al ver a Alonso en el último escalón y a mí justo frente a él.