Punto de vista de Mason
Permanecí largo rato en el polvoriento pasillo, el silencio de la librería me oprimía. No tiré el teléfono. No golpeé la estantería. La ira violenta y explosiva que solía desatar se había desvanecido por completo, reemplazada por un vasto y gélido vacío.
Ella estaba con Nate Rhodes.
Cerré los ojos, apoyando la nuca contra los duros lomos de los libros de filosofía.
Tenía todo el sentido del mundo. Era la opción lógica, estratégica y emocionalmente sana. Rhodes podía ofre