BLAIR
Poco más de dos semanas y por fin era libre… más o menos.
Después de que me quitaran el yeso el viernes anterior, y un fin de semana tratando de caminar lo justo y necesario, se hizo lunes y decidí volver al trabajo, aunque aún tendría que mantener el pie en alto y no usar tacones, así que me armé de mis tenis suavecitos y un banquito plegable de los bajitos, sí, lo llevaba, y bajé las escaleras.
Como esperaba, abajo estaban Dominik y un curioso Ray que parecía muy alegre de que su tía po