KRISTEN
Como todas las mañanas desde que la idiota de la jirafa se cayó de la montaña, Dominik aparecía por la casa casi como si tuviera un cronómetro, aunque al ser sábado venía un poco más tarde de lo normal.
Sabiendo que vendría, me levanté temprano y me arreglé, pero él apenas me hizo caso y fue directo a hacer sus tareas. Blair estaba dormida, eso dijo el insufrible de Raymond cuando salió tallándose los ojos, pero él saldría con papá a su estúpido viaje de hombres del fin de semana.
Suspi