BLAIR
Bajamos en un pequeño parque con columpios y toboganes, y vi a Dominik quitarse el saco y quitárselo a Ray antes de dejarlo correr a libertad. Me daba la impresión de que tenía la mente en otra parte, pues su mirada parecía distante aunque no la despegaba del niño, y me aventuré.
—¿Ray te recuerda algo? —inquirí mientras veíamos al niño subir a una estructura a una distancia segura.
Él volteó a verme, aunque yo no despegué mis ojos del nene, y sonrió.
—Un poco. Me recuerda a mí a su edad.