88. El hermano perdido.
Sabía que era verdad. Desde el primer instante en el que yo había visto aquella fotografía, supe que era verdad: que yo había tenido un hermano. Porque no había otra forma de explicar aquello. Y desee haber tenido la fotografía en ese instante, para habérsela enseñado al anciano, pero estaba segura de que no lo necesitaba. El hombre estaba ahí, frente a mí, sirviendo la taza de café como si no hubiera acabado de soltar una de las bombas más grandes del mundo.
Pero cuando vio la expresión que to