154. La reunión prevista.
Después de una larga marcha prácticamente en silencio, su mayoría llegamos a un pequeño pero modesto hotel. Parecía tranquilo, en un lugar alejado del centro de la ciudad.
— Pensé que la Cofradía tenía su sede en un casino — le dije a Máximo.
El hombre bajó con dificultad de la camioneta.
— Pues imaginarás que somos un poco paranoicos. Usualmente estamos cambiando constantemente de sede, preferimos tener un poco de privacidad, sobre todo con las mafias europeas acechándonos.
— Procedimos ta