155. La propuesta imposible.
Máximo sabía muy bien que aquello para mí era un completo, y aquí lo que insulto, por eso había intentado decirlo con el mayor tacto posible, pero no existía una forma sutil de decir todo lo que me había acabado de mencionar sin que yo explotara por los aires, golpeando la mesa y unas cuantas mejillas de los hombres que estaban ahí. Al menos tuve la decencia de intentar controlarme, sabía que lo que me estaban proponiendo era una completa y absoluta locura a la que yo jamás iba a llegar a acced