137. Lo que muestran las visones
Santiago se despertó de golpe, bastante asustado. Podía ver en su cuello cómo latía con fuerza su corazón. Los electrodos pegados a su cuerpo indicaban exactamente lo mismo que habían indicado en todas las ocasiones: con mis visiones y las visiones de Samuel, nada había cambiado. El patrón se repetía.
— ¿Lo conseguiste? — preguntó Samuel mientras se acercaba a Santiago para tomarle el pulso.
— ¿Conseguir qué? — preguntó él, medio asustado.
— Tratar de ver en tus visiones lo que querías ver