Cap. 88: A ti no te va a salvar nadie.
La mañana transcurría con relativa calma. En la cocina del apartamento, el aroma del pan tostado se mezclaba con las risas infantiles. Logan, sentado a la mesa con una manta sobre los hombros, observaba a sus hijos pelear suavemente por el último pedazo de pan con mermelada.
—Papá, dile a Sienna que no todo es de ella —protestó Ethan, haciendo un puchero dramático.
—Ethan, yo lo vi primero —replicó su hermana, abrazando el pan como si fuera un trofeo.
Dylan, imperturbable, simplemente estiró la