Cap. 156: Amigos verdaderos.
La tarde se colaba tibia por las ventanas del apartamento, donde el aroma a vainilla y canela impregnaba el ambiente. Emma tejía con concentración en su sillón favorito, las agujas danzando entre sus dedos mientras hablaba con entusiasmo sobre el futuro nieto o nieta que llegaría a sus vidas. A su lado, Marie sonreía en silencio, disfrutando del momento, y frente a ellas, April, con una taza de té entre las manos, observaba la escena con ternura.
—¿Estás segura de que quieres aceptar ese trabaj