Cap. 110: Vuelve a mí, April…
El reloj de la sala de urgencias parecía moverse más lento que el resto del mundo.
Logan estaba sentado, pero su cuerpo no tenía descanso. Se levantaba, se volvía a sentar, se frotaba la cara con ambas manos, se pasaba los dedos por el cabello como si pudiera arrancarse la angustia.
Frente a él, la puerta blanca seguía cerrada. Sin movimiento. Sin noticias.
Nada.
Y eso lo estaba matando.
Cuando Axel apareció por el pasillo, Logan no necesitó verlo de frente. Lo reconoció por el paso rápido, el