Después del “accidente” del paño, Campbell había vuelto con una caja de bombones a pedir disculpas por cosas que no había cometido y le había prometido un tour por Milán a Julie en compensación por sus ojos atrevidos.
Entonces, Julie estaba sentada en el borde de la cama, ahora vestida con un vestido negro corto que apenas cubría sus nalgas, y una chaqueta ligera. Su cabello suelto caía con suavidad sobre sus hombros. Se veía increíble… y lo sabía.
Lo hizo adrede.
Ryan apareció desde el vestido