Jackson Davis había patrocinado una fiesta en Tentación para celebrar el éxito de los negocios que había hecho con la empresa. Periodistas, camarógrafos y fotógrafos se encontraban apostados desde temprano frente al edificio, buscando captar cada detalle del evento. Las luces de las marquesinas brillaban como diamantes sobre la alfombra roja extendida en la entrada, y el logotipo de Tentación resaltaba en los grandes ventanales cubiertos de terciopelo negro.
La decoración era elegante, moderna